dibujar y escribir

Notas sobre ilustración, cómics, dibujos animados

LA CIUDAD EN GRAN PLANO GENERAL Y EN DETALLE

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Memorias de un perro bajo la lluvia

Memorias de un perro bajo la lluvia

En numerosos trabajos recientes de la historieta y la ilustración está reapareciendo la ciudad como protagonista de los relatos y de las escenas. Hay una cumbre y un referente importante en Lukas, como sabemos, quien con un dibujo extraordinario hizo de Valparaíso, Viña del Mar, Santiago, y muchos otros lugares de Chile el objeto de su arte, en el cual no dejó de preocuparse por el paisaje rural, aunque a diferencia de la tradición pictórica, siempre aparece la gente y sus ocupaciones, o sea, siempre hay monitos allí. En Lukas, además, la historia y las transformaciones de la ciudad se convirtieron en objetos de investigación, en temas de sus dibujos, adelantándose a la preocupación actual. Con una mirada amorosa, con un verdadero gusto por la urbanidad y la vida cotidiana, Lukas se recreaba y nos recrea en la contemplación de la urbe dibujada. Edificios, plazas, techos, rincones, fachadas de gran estilo o muy sencillas, grandes palacios y viviendas precarias, veredas, tranvías, carrozas, automóviles, micros y “liebres”, oficinas, pasajes y pasillos, llenas de objetos en vistas generales o de primer plano, escaleras, y por supuesto gente, personajes de ocasión o permanentes que circulan y la habitan, todo hecho con trazos sueltos que admiran por su precisión y por la perfecta proporción las partes. Por supuesto no era el único dibujante que se interesó en dibujar la ciudad en la época de los 60 y 70, y que captó su vida, pero sí uno de los más notables en esta línea.

sorprendente Lukas

sorprendente Lukas

Por supuesto, Lukas no era el único dibujante que se interesó en dibujar la ciudad en la época de los 60 y 70, y que captó su vida, pero sí uno de los más notables en esta línea, dejando de lado en estos trabajos su opinión política.

Pero la contraposición política también ha sido influyente. La figura popular del pililo aparecía en los periódicos de Juan Rafael Allende, de fines del ochocientos y comienzos del siglo 20, aunque al parecer el suburbio o el cité hacinado no eran esbozados todavía, salvo por los grabadores de la Lira Popular. Luego, como sabemos, desaparece esa prensa primitiva, y se va instalando la prensa profesional, de lógica industrial, que es ya la cultura de masas, y que cambia la caricatura, la normaliza en los estilos propios del siglo XX. Es difícil decir si en este proceso toda la critica anti-oligárquica desaparece de los dibujos en chile, pero hay una regulación, por decirlo así. La sátira de Von Pilsener es más bien sobre las costumbres y las torpezas de las eternas excavaciones y trabajos mal organizados que hacen de la circulación por las calles toda una aventura. Pepo representará el rancho de Condorito, el suburbio, es cierto, pero durante el siglo xx es frecunete que el contorno sencillo de

edificios en contorno, idea de ciudad

edificios en contorno, idea de ciudad – cuadro 4

grandes edificios en la vereda del frente, dibujado como signo más que como dibujo, sea la idea de ciudad. A fines de los 60, para los dibujantes de La Chiva, entre otros, el barrio pobre, la favela, la villa, la pobla, es una con sus habitantes. Hay que notar que incluso en una historieta tradicional para niños, del año 65 o 66, Pepehuinca hacía que Miss Margaret, la secretaria del detective Florián González, intentando recuperar el auto de su jefe que dos “suburbianos” le habían robado, atravesara en dos cuadros una población pobre, con calles de tierra, con adultos sin trabajo y niños semidesnudos, que anunciaban ya esa preocupación vertida después en el barrio Lo Chamullo. Añadir aquí que en el Encuentro Dibujos que Hablan Hernán Marinkovic Plaza aportó una excelente visión del tema en su ponencia “La ciudad de los 60-70 en el cómic chileno. Representación y tensión social”.

Pepehuinca en Rakatán, el suburbio, la pobla

Pepehuinca en Rakatán, el suburbio, la pobla

Sin el genio de Lukas para el dibujo urbano, pero de igual a igual o mejores en el humor y el ingenio, estos dibujantes de las izquierdas y la revolución reinstalaron otra ciudad también verdadera, y también histórica, la ciudad crítica.

En el llamado nuevo cómic de los 80, Checho López habita una ciudad todavía pintoresca pero desventurada y sucia, sin grandes planos generales ni complacencia, el dibujo trata de ser, y el humor aunque hilarante va tirando para amargo. Algo ha cambiado. Después, en los trabajos de Christiano y Asterisko, es el Lo Chamullo devastado, sin expectativa, en su dureza existencial, un escenario imposible de celebrar, imposible para lo pintoresco. El dibujo se ha fracturado, pero tampoco podría ya ser el de la tradición anterior. Dibujar el campamento o el barrio estigmatizado por la derecha ¿va a ser fácil? Las casas ya no de adobe o paja sino de planchas y cartones, o las casas sociales, ¿cómo dibujarlas? No creo que esté resuelta esa pregunta, pero en la práctica, el dibujo siempre necesita algo como sacarse de encima el estilo y buscar adecuarse, pues no hay referente culto, como en Lukas, o popular del humorismo gráfico, como en La Chiva.

el viudo

el viudo

Más recientemente, historietas como las de Heredia detective colocan al barrio chino del barrio Estación Mapocho como protagonista, de acuerdo a las novelas de Ramón Díaz, y se ven allí tal vez las grandes tendencias mencionadas, una de recreación pintoresca, casi turística, como paradójicamente ha venido a convertirse ese sector santiaguino entre los admiradores de Heredia, y otra más dolorosa y difícil, como también es. Una con línea limpia y suave, sin mancillas, con perfectos encuentros de horizontales y verticales, otra con esas roturas de pulso y de los trazos, con el olor y la popularidad que la realidad refrenda. Posteriormente, en la nueva tendencia de cómics como El viudo o La senda del errante, entre otros, que mezclan la ficción heroica de ascendencia estadounidense con el tema y la historia nacional, el entorno arquitectónico, las calles, la noche, los suburbios y los palacios van instalando su presencia buscando una fidelidad documental y también anímica.

PORTADAS-1024x819Pude hojear a la vez dos libros recientes, muy bien editados por Letra Capital: Alameda de ida y vuelta de Vicente Cociña, y la historieta Memorias de un perro escritas por su propia pata, de Gonzalo Marín y Adrián Gouet, basada en la novela de Juan Rafael allende (1893). Ambos ponen la atención en el dibujo de conjunto, la gran vista general de la ciudad.

El virtuoso y cálido dibujo de Vicente Cociña es como una guía del viajero, refresco de los habitantes que ya no vemos el paisaje, o que no lo hemos visto nunca. Recuerdo la intuición de que el dibujo es un modo de conocer, de saber, el único modo real de saber cómo es el mundo, al menos para quien dibuja. Como lo dice John Berger “Para el artista dibujar es descubrir. Es el acto mismo de dibujar lo que fuerza al artista a mirar el objeto que tiene delante, a diseccionarlo y volverlo a unir en su imaginación, o, si dibuja de memoria, lo que lo fuerza a ahondar en ella“.

la Alameda de Vicente Cociña

la Alameda de Vicente Cociña

Como receptor popular (o medio-popular y medio-cuto) me recreo admirado en la reproducción del mundo, en el detallismo y cuidado de cada elemento y cada trazo, en las relaciones entre proporciones, en la cantidad de trabajo de esas largas y continuas panorámicas de la vereda norte y la vereda sur, sin cargas de densidad o problema. Por su parte, los receptores cultos y académicos se interesan a su vez en este proyecto, logro importante y meritorio del autor, llegar a unos y otros. Quizá estos últimos se interesen en la mirada intelectual, porque esta panorámica continua hace que se cancele el encuadre , o sea el interés interesado o la opinión, y así el autor registra las cosas, lo pobre y lo rico, la buena y la mala arquitectura, lo pujante y lo abandonado, cosas que tiene la principal arteria capitalina, lo moderno y lo antiguo, lo contingente de eternos trabajos y excavaciones y lo monumental e inamovible, dando una mirada democrática que necesitamos y deseamos. Sobre todo el dibujo, que aliviana las implicaciones.

memorias de un perro 14-2En “Memorias de un perro” por su parte, con dibujos de Adrián Gouet, el Santiago de la última década del siglo 18 reaparece lleno de opinión e indudable intención, lleno de una atmósfera existencial popular y dura, entrañable pero también violenta e irracional. Todos, incluidos los de arriba y los del medio, son bastos y brutales, mientras la lucidez y la bondad quedan marginadas a la misantropía. Estos aspectos desde luego vienen de la novela original de Allende, y uno de los méritos es que en efecto las viñetas nos hacen vivir y mirar la ciudad de 1890, porque la recreación de la época, con sus referencias visuales y culturales es notable. Desde luego, este mérito se debe a todo un trabajo de documentación e investigación de la literatura y particularmente de la fotografía, tal como lo dicen los editores en su página web, pero el estilo de dibujo juega un rol importante

Se trata por una parte de las calles, casas y veredas, de las perspectivas pobladas por los transeúntes, del adobe, la paja, el ladrillo, de las construcciones de un piso en lo que hoy es el pleno centro, o los edificios de tres o cuatro pisos, con sus toldos, con el sol y la lluvia. El primer cuadro es una gran vista general de la Alameda, desde la calle Morandé hacia el sur-oriente, que más allá de los edificios y espacios reconocibles, incita la imaginación sobre el tiempo pasado, esa época viva y terrible de entre siglos, donde se ubica la novela. El segundo cuadro son ranchos de los suburbios, donde vive Rompecadenas el protagonista. En mi opinión, un trabajo notable que no vale la pena describir, sino que hay que verlo y leerlo. Bellísima por ejemplo la secuencia de la lluvia y el recorrido nocturno por el centro, desde Santa Rosa al Mercado.

Pero por otra parte también están los personajes con los que Rompecadenas va pasando sus andanzas, en busca de vivir libre y tranquilo, pero con buena conciencia, y de no merecer el hambre y las golpizas por eso.

En los dibujos originales con los que de Juan Rafael Allende ilustró su novela –excelentes dibujos– no aparece el entorno de la ciudad, siempre mencionada en el texto, sino especialmente los personajes, sus siluetas, sus estampas, que Gouet ha aprovechado bien. Pero hay además una vena caricaturesca del propio Gouet, que parece catalizar varias épocas y estilos de la misma tradición de la caricatura, partiendo por los mismos dibujos de Allende, y la caricatura de esa época, los de Moustache y hasta los estilos posteriores de Coke o Alhué, entre tantos otros. Comentar que Gouet deja en sus figuras muchos trazos interrumpidos, mucho trabajo para el ojo, no se entiende bien si por decisión o por indecisión, pero el conjunto se hace consistente. Cuerpos flacos y huesudos, o cuerpos redondos y abundantes, barrigas y chascas, sombreros de copa y efectos del alcoholismo, hombres, niños, mujeres y animales. Son notables, por ejemplo, las figuras, los rostros, los detalles y los gestos de los pordioseros del Mapocho.memorias de un perro 14-1

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diciembre 9, 2015 at 9:54 pm

CONCURSO DE ILUSTRACIÓN MALA MEMORIA II. UN COMENTARIO SOBRE ESTILOS

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Me refiero a las ilustraciones seleccionadas a la fecha de escribir esta nota, que pueden verse en http://malamemoria.cl/#

Página web concurso Mala Memoria

Página web concurso Mala Memoria

ESTILO es un hecho global dentro del cual está la técnica particular. El estilo no es la técnica individual o grupal. Tampoco es “la forma en que está hecha la forma”, puesto que esa definición nos obliga a varias salvedades. Estilo –aquí arriesgo una aproximación personal que atañe a lo contemporáneo y cercano– es una manera de pensar en un lenguaje del arte, y una manera de hablar en ese lenguaje con otros, es decir con los receptores. De esa asociación al dialecto (guardando por supuesto preauciones necesarias),  puede entenderse que sea un hecho social y no exclusivamente individual. Se lo minimiza, al menos en chile, en relación a la importancia atribuida a los contenidos, porque en un mundo de prioridades, urgencias y poco tiempo, importa más la lectura coyuntural, política, o una lectura del contexto que explica los contenidos o significados, puesto que es más difícil e inasible hablar y decidir sobre la sensibilidad y el pensamiento visual, en la medida que su fondo en último término no es verbalizable. Quizá también porque se nos enseña a presuponer que allí no hay política.

fusilamiento

fusilamiento

Pero es lógico y consecuente que en una convocatoria como esta, hecha por el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, y centrada en el problema de la memoria sobre hechos tan dolorosos y de  consecuencias morales tan devastadoras sobre todos nosotros, la atención esté puesta en los contenidos, y que probablemente los jóvenes artistas hayan centrado su preocupación en manejar símbolos y signos claros. Por ejemplo, en la noticia del diario electrónico U. De Chile, sobre este concurso, han escogido la ilustración “Fusilamiento” de Camilo Chicahuale, excelente dibujo en el cual un civil-futbolista está arrodillado y rendido bajo los tres palos del arco, con el número 73 en la espalda, como a punto de ser ejecutado por la espalda, mientras unas manchas sugieren a sus compañeros de prisión. No queda duda de la referencia al Estadio nacional de chile como campo de concentración y tortura. También en relación a los contenidos hay dos ilustraciones muy claras ante las cuales no queda más que el silencio: “Para que nunca más vuelvan las ratas asesinas” de Magdalena Hurtado, y “Enfermedad Crónica Nacional” de Pablo Mozó, sobre un hecho horrible y desgarrador, irrepresentable, sobre el cual cabe seguir demandando el castigo a quienes han sido capaces de tales crueldades.

En este sentido los trabajos seleccionados son realmente meritorios. La variación principal entre ellos parece estar en el trabajo de conceptualización y comunicación, si se quiere en la manera en que se ha metaforizado un contenido, o la idea gráfica que lo comunica, y es previsible que sobre dichos aspectos los jurados concentren su difícil decisión. En cierto modo, aunque no absolutamente, se trata de variaciones de estilo.

El trabajo conceptual de la ilustración a veces tiende al de la pintura, donde más que comunicar un mensaje verbalizable, la imagen quiere comunicar una atmósfera material en la cual se hallan los sentidos y significaciones. Entre otros: “En memoria de Marta Ugarte” de Mariana Arellano, “Donde están” de Sergio Fierro, “Bala loca silenciosa” de Giovanni Contreras.

Otras veces, la ilustración se relaciona más con la estrategia comunicativa del diseño, es decir, articula elementos y signos visuales (llamas, vegetación, calaveras, etc.) que el observador va descodificando, y que tienen sentidos más unívocos que las de la pintura. “Nostalgia en Lonquén” de María Adasme, “11:52” de Sebastián Cifuentes, “7.10.73” de Consuelo Astorga, “Doble combustión” de Antonia Meyer, “Por mis hijos” de Francisca Luco, son ejemplos de esta línea.

bim bam bum bang bang bang

bim bam bum ban bang bang

Desde luego, hay trabajos intermedios, entre otros “Miedo al vacío (horror vacui)” de Sebastián Maureira, imagen en negros de tinta y grises de lápiz, con significaciones en dos polos evidentes, es decir, militares que irrumpen violentamente en la casa de una familia. Los detalles del niño que dibuja caras tristes y nocturnas, la cruz en la pared de la casa, la imagen en el televisor, los dibujos en la puerta, son inequívocos en construir esa polaridad y la violencia horrible de los militares. “Bim bam bum, Bang bang Bang” de Felipe Gaytán, nos trae una recreación de la ilustración de historietas o cuentos de décadas anteriores, donde se nota que el gusto de representar se impone un poco a la presión por mostrar la violencia, más bien la sugiere. También aquí los militares irrumpen (Bang bang Bang) pero ocupan sólo el borde derecho de un espacio que todavía conserva su último aliento de bohemia y tolerancia, con lo cual ilustra, precisamente, una época histórica en el momento que empieza a ser fracturada por otra. “400 cuerpos al mar” de María Valdivia también es dual entre una representación viva y alegre, en la tradición de la ilustración para niños, y una situación siniestra.

“El mar no quiso a Marta Ugarte” de Dominga del Campo, probablemente influida por una figuración conceptualista, es decir, relacionada con otra lógica comunicativa, con otra manera de pensar, pero que exige un observador al tanto.

allanamiento

allanamiento

“Allanamiento” de Rodrigo Contreras, parece ser el único trabajo donde no hay estrategia comunicativa sino descripción directa y espontánea, documental en el sentido que desarrolla la teórica argentina Azul Blaseotto, donde el hombre que está siendo tomando del pelo por un militar nos duele con el dolor del testimonio vivo, y nos hace identificarnos físicamente con él. Puede notarse, en relación a los otros trabajos, que Rodrigo Contreras no tiene (o tal vez no quiere mostrar) una formación académica o de taller del dibujo, la pintura o la comunicación gráfica, sino que por sus características viene más directamente del arte popular, en este caso un estado adolescente de la figuración, que no trabaja en base a composición de los elementos visuales, centro de interés, etc., ni tampoco en codificaciones, sino en la representación directa de una escena testimonial. Lo que se ve en este caso, entonces, es una aparente ausencia de estilo, como lo hallamos en el resto, pero que por semejanza y cultura se asocia al arte popular.

La idea del estilo parece ser sólo entendida entre nosotros como lo formal de una obra plástica. “El formalismo es un peligro” decía Margarita Schultz en sus clases de la Facultad de Artes de la U. De Chile. Es decir, hay un prejuicio e incluso una advertencia, pese a lo cual el hecho del estilo está siempre actuando, porque no puede ser de otro modo. ¿Por qué es importante discutir sobre el estilo?

Porque en los últimos años ya es reconocible cierta homogeneización de una “manera” dominante en la nueva ilustración chilena, representada por los casos de éxito e influencia de Alberto Montt, Paloma Valdivia, Francisco Olea, entre otras y otros, que por cierto han colaborado al auge de la ilustración en chile. Debe decirse que se trata de un estilo internacional, que al menos acá se recibe desde España.

Los estilos, o si se quiere los modos de pensar y representarnos visualmente, conviven y compiten siempre por establecerse, es decir, por hacerse reconocibles y ser aceptados como elementos de cultura. Lo importante es que en estos jóvenes ilustradores se encuentran ciertas tendencias distintas, no radicalmente nuevas pero potenciales de otras maneras de pensar la imagen ilustrada, importante porque debe entenderse la variedad del pensamiento visual. Espero en otro momento ser capaz de describir este que aquí llamo el estilo dominante hoy en la ilustración chilena.

Disculpas necesarias si no pude mencionar todos los trabajos y autores-as seleccionados.

Written by vichoplaza

diciembre 6, 2015 at 9:26 am

Publicado en ILUSTRACIÓN

ES MUY IDÓNEO PARA TODO ESTO

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Portada

INTRO DE ANOCHE DE JORGE QUIEN (Chancacazo publicaciones, Santiago de chile, 2014).

Jorge me enseñó hace un tiempo algunas de estas tiras en las que se había puesto a contar sus sueños. Sentí que él había capturado, por decirlo así, un territorio narrativo.

Me pareció que su dibujo nocturno, sus fondos siderales y los espacios negros le venían de perillas al tema, y que la elegancia y el silencio suave de las atmósferas lo expresaban bien a él como historietista y como soñante. Entre las que ví (esa vez) estaba el sueño de la guerra con las balas lentas, que me relampagueó con la idea de que los sueños pueden contener todos los géneros y temas, sin perder su estilo narrativo y su lógica propia e incógnita.

las balas lentas

las balas lentas

Yo creo que fue por eso que me pareció que en Anoche Soñé probablemente había algo nuevo, no en el tema, desde luego, porque hay muchos historietistas que han relatados sueños de sus personajes, sino en la referencia a sueños reales, autobiográficos, y sobre todo en la manera de recordar y reproducir la particular manera narrativa que ellos tienen, que es fácil de reconocer pero bien difícil de representar, aunque Jorge nos hace sentir el aire grato de la facilidad.

Lo más frecuente que encontramos en otras historietas, o en el cine, son en realidad imitaciones de la forma onírica, o expresión de deseos, que es otra acepción corriente de la palabra sueño. Leí no recuerdo dónde que Bergman en la primera escena de  Fresas salvajes narró un sueño de una manera genuinamente onírica, y probablemente sea cierto, por su manera irruptiva y su rara forma narrativa hecha de imágenes y de montaje, y porque además no pretende descifrarlo o interpretarlo después.

Tampoco Quien está interesado en hacer interpretaciones, decir qué significa tal o cual cosa, y ese detalle es importante. Solamente en uno, donde maneja un auto, el significado le resulta obvio al contárselo a Marcela, su copilota, y es también el único donde aparece un cuadro de vida diurna, al momento de despertar.

la copiloto

la copiloto

Lo inédito, raro y brillante de estas tiras es que se nos presentan así de repente tal como lo hacen los sueños, es decir como algo no visto, historias y temas con aire desconocido y llenas de un sentido incógnito. Traen de nuevo el sentido de lo incógnito, que los métodos interpretativos psicoanalíticas o esotéricos le han quitado a los sueños.

Un intento brillante de interpretar un sueño con claves psicoanalíticas, hay que reconocerlo, lo hizo Art Spiegelman en Breakdowns, valiéndose de su talento. En una o dos viñetas describe primero la escena que soñó, que más que algo que ocurre es una imagen congelada, la cual se ocupa luego en desmenuzar detalladamente parte por parte, para llegar al “mensaje” o significado, y lo hace con un poder de convicción notable para quien alguna vez fue lector de Freud, de Jung o de Lacan. Es decir, Spiegelman escogió un sueño real suyo, con una carga densa de implicaciones históricas, raciales, sexuales, que se prestan muy bien al psicoanálisis. Pero allí –diría yo– la imagen y sus elementos se trasforman por consecuencia inevitable en signos más o menos endurecidos, o sea en códigos descifrados desde una teoría interpretadora, que son desde luego interesantes, pero que me atrevería a decir se suman más a la misma literatura de interpretación psicoanalítica que al arte narrativo y al lenguaje historietístico, ya que no hay un relato donde la imagen presente su potencialidad significativa, sino el análisis de figuras quietas y fijas a través de viñetas de cómic.

pesadilla asesina

pesadilla asesina

En cambio, los sueños que escoge Quien son esencialmente narrativos, la mayoría tranquilos, aunque también hay pesadillescos y angustiosos, como ése donde mata a toda su familia. Son sueños como los nuestros, es decir situaciones a veces más o a veces menos extrañas, que se presentan de golpe, sin desarrollo ni explicación previa; esas situaciones pueden terminar suavemente, con guiños contemplativos, inquietantes, aterrorizadores o humorísticos; o pueden cambiar bruscamente de tema y de imagen, trasladarse a otro lugar, con extrañas continuidades y extrañas relaciones internas, quiebres que nos mueven el suelo, o que en ocasiones experimentamos plenos de sentido.

los matones

los matones

Por ejemplo, el sueño con los matones en un baño de hospital, que lo asedian con frases burlonas: “¿dónde están los cuerpos?, cómo te va con las mujeres?” “No sé, más o menos, qué sé yo”, responde él. La escena es un microrrelato muy claro en su continuidad y en sus implicaciones significativas, pero que cambia súbitamente a un pasillo donde “me cruzo con una silla de ruedas”; este cuadro es como una conclusión cifrada de la escena anterior, conclusión hecha de imagen: la cruz hospitalaria, un cuadro o quizá una ventana rota, la silla de ruedas y el protagonista saliendo cabizbajo. Jorge no quiere explicar significados, sino capturar el ritmo y la atmósfera en donde la escena, los diálogos y la imagen final nos envían el “mensaje” respecto a nuestra vida habitual o respecto a nuestra vida cósmica, pero cuyo significado verdadero y exacto no podemos pretender que vamos a dilucidar.

Probablemente el sentido más genuino de los sueños lo hallemos en estos tiempos en su extraordinaria e inagotable capacidad inventiva, y en su libertad de compromisos con el público. También en su genialidad narrativa, que se pasea (como se dice) por los géneros y por todas las vicisitudes reales e imaginarias de los soñantes, con un mismo estilo que nunca pierde sus características y su vida.

En esta línea trabaja Jorge Quien, y nos demuestra por qué puede ser tanto o más interesante el relato por sí mismo, sin análisis. Se trata de una indagación de la forma narrativa y de la atmósfera visual y emotiva de sus sueños. Ese trabajo, lejos de ser un mero ejercicio formal, es un lugar de autoconocimiento. De paso, nos dice también que el lenguaje de las historietas es muy idóneo para todo esto.

[Editado mínimamente] Jorge Quien está publicando nuevas tiras de Anoche en: http://www.revistaintemperie.cl/anoche-por-jorge-quien/

Written by vichoplaza

diciembre 4, 2015 at 3:15 am

MIGUEL ROJAS MIX, USTEDES HAGAN LO QUE TIENEN QUE HACER

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rojas mixCHARLA EN CASA PLOP 25 noviembre de 2015

Es primera vez que una charla a la que voy resulta ser en realidad una animada conversación de los asistentes con el autor. Un gran interés que hizo que los temas y las épocas fueran y vinieran, y que las preguntas se multiplicaran hacia el final. No se deberá solo al interés de los asistenetes sino a la receptividad del profesor Rojas Mix, y su sencillez de horizontalizarse.

Miguel Rojas Mix es un escritor e investigador extraordinario, que según nos contaba, entre 1965 y 1967 estudió la imaginería europea sobre América en una biblioteca de la ciudad de Colonia, Alemania, donde se conserva el archivo de grabados y dibujos que reunió un importante señor alemán previo a su viaje al nuevo mundo, colección que ellos le permitieron fotografiar. Allí estaban dibujos de Rugendas, y de otros viajeros románticos y naturalistas, catalogadores del mundo, además de esos otros grabados de las criaturas maravillosas que ellos pensaban que existían aquí. Ese estudio tuvo por resultado el influyente libro América imaginaria, fundamental en los estudios iconográficos latinoamericanos. En estos días ha estado en chile, presentando una nueva edición, ampliada, y excelente en su calidad, a cargo de los editores Erdosain-Pehuén. Claudio Aguilera lo invita a hablar además sobre cómics, apropósito de que pronto con el mismo Erdosain publicará un libro sobre la imaginería de Latinoamérica en los comics.

Entre otras varias cosas, que no alcancé a apuntar o a incluir aquí, cuenta que le interesa desde hace mucho tiempo el tema de la ideología en el cómic. Le interesa saber cómo se representa América latina en los cómics de los centros –Estados unidos-Europa–, pues hay una manipulación de tipos que involucran juicios, por ejemplo el sujeto flojo, mexicano-latino que duerme la siesta, y que en efecto se halla persistentemente en los cómics de dichos centros. En tales imágenes hay un currículum oculto, dice Rojas Mix, el cual se encuentra en las implicaciones de la imagen, es decir, estar durmiendo la siesta deja implícito que el sujeto no trabaja, lo que implica que no es responsabilidad de la burguesía capitalista el atraso de Latinoamérica, y entonces el estereotipo lleva a una ideología, tanto como se ha originado en ella.

Sobre el Corto Maltés, dice, se trata de un modelo revolucionario romántico distinto a Tintin o Superman. Es otro modelo de héroe, cuyo imaginario sobre latinoamérica también es otro. Los héroes son modelos ya en Grecia, cuya idea de la educación, la Areté, va en Homero desde el modelo de Aquiles al de Ulises. Hay que diferenciar, dice Rojas Mix, entre los estereotipos, que él asocia a la caricatura, por ejemplo la del mexicano durmiendo, o el mismo superman, y los arquetipos, que son figuras más profundas en su proyección de sentido.

Es cierto que en los cómics hay manipulación, pero también hay liberación. El libro La seducción de los inocentes, de Fredric Wertham (1954), fue el primero en hacer ojo sobre los cómics como asunto importante, pero era una crítica represiva, que todos sabemos no tuvo posteridad, porque en efecto los cómics no son inocentes pero abrieron también canales a la liberación. La crítica de Dorfman y Mattelart por otra parte aportó en advertir esta no inocencia, en enseñar que hay cosas con las que los cómics pueden influir peligrosamente en los lectores. Pero Dorfman-Mattelart no sabían mucho de cómics, y su metodología era precaria. Pese a ello tuvieron gran influencia, más en otros lugares que en el mismo chile.

Los años de Allende

Los años de Allende

¿Cómo viviste la Unidad Popular, y el giro ideológico que se intentó en las historietas? Él responde que le cuesta esa pregunta, porque es complicada. Había mucha voluntad pero no teníamos los medios, la burocracia también hacía muy difícil las cosas. La unidad Popular es un período importante en la historia de chile, no hay duda, pero a la vez que había una heroicidad humana, habían también tantas divisiones, etc., que resultaban insoportables. ¿Qué hicimos mal?, muchas cosas, las contradicciones internas ya mencionadas , la larga visita de Fidel, que dio pie a las exacerbaciones de la derecha. Lo notable es la presencia de Allende, que fue capaz de dar tal mensaje por radio Magallanes cuando él sabía que estaba a unos momentos de su asesinato. Es un héroe, aunque no un héroe de comic.

Pregunta: ¿por qué la historieta es poco valorada en chile? Chile no es una real democracia, es el país más clasista que conozco, y esa estratificación está en todos los ámbitos. [intercalo aquí otros alcances: Lo único no conservador de El peneca es Coré. Un hombre muy influyente en la cultura como lo fue Coke divulgó en Topaze al personaje Verdejo, que es un obrero apatronado]. Hay miedo y timidez, resistencia a meterse críticamente en estos temas, presiones y autopresiones para no hacer lo que disgusta a El mercurio, porque quedas afuera de todo, salvo de los medios críticos, con mucha menos circulación. Palomo no tiene trabajo hoy acá, Hervi tiene poco, porque se atrevieron a hacer La Chiva.

En los años 60 vivíamos una sociabilidad que el modelo neoliberal cortó. En ese tiempo por ejemplo nos juntábamos en El Bosco, hablábamos mucho, tomábamos ídem, filosofábamos, ahora es tan difícil esa sociabilidad.

Hay un libro de Milton Friedman, alguien que tuvo tanta influencia en chile, Capitalism and freedom, donde dice que su objetivo es reducir el papel del Estado en todo, salvo en que hay que aumentarlo en el rol de defensa: defendernos del malvado hombre ruso, y de quienes adentro de las fronteras quieren cambiar al Estado. Comentario: tal cual, defendernos del enemigo externo y del enemigo interno.

En semiología existe el concepto de la razón perezosa. Es decir, en este caso el lector o espectador acrítico. Nosotros carecemos de herramientas críticas para desmontar el pensamiento hegemónico. Por eso me interesa el imaginario. Soy profesor universitario, detesto las citas de autores, el método de citar párrafos de autores extranjeros y de moda que muchas veces el que cita no ha leído. Pero he visto tesis con cientos de esas citas, que es lo que los mismos examinadores esperan y exigen. Lo llamo la citorrea.

Hay autores actuales interesantes en el sentido ideológico, Joe Sacco me interesa.

Pregunta: ¿cómo se ha dado la guerra de las imágenes en Latinoamérica? Eso comienza ya con la imprenta, dice Rojas Mix, se hacen grabados con sátiras al Papa o a Lutero. En Latinoamérica, por ejemplo para la guerra Cuba-España, el año 1898, el magnate de la prensa estadounidense, Hearst, y su competidor [Pulitzer] hacen una campaña de caricaturas contra España. Hearst contrata a [Remington] para que vaya a Cuba y vea los abusos de los españoles, y luego regrese y publique caricaturas en su diario. [Remington] vuelve no habiendo visto mucho de lo que se suponía, pero Hearst le dice “usted ponga los dibujos que yo pondré la guerra”.

Pregunta ¿cómo ve la relación entre historia y verdad, apropósito de que los historietistas están haciendo hoy temas históricos? A mí me da horror la verdad, dice Rojas Mix, prefiero lo verosímil.

Ustedes son los responsables de hacer lo que hay que hacer, contra la brecha élite-popular, para romper el clasismo que los afecta, para aprender a usar la caricatura y la historieta.

Agradecimientos al profesor Rojas Mix por esta ocasión, por su productivo trabajo, su lucidez y rigor.

Los libros más citados en la charla fueron

  • América Imaginaria (1992, Lumen, Barcelona), nueva edición 2015 Erdosain-Pehuen.
  • (1992) La Tierra de Paloma. Pequeña historia de América latina, 3 tomos. Colección «Grandes Autores», Editorial Lumen, Barcelona.

Para la metodología iconográfica y el estudio de imaginarios recomienda:

  • 2005 (julio) Aristóteles y Walt Disney. La retórica de la imagen. Cursos Internacionales Iberoamericanos. Cáceres, Extremadura, España
  • 2006 El Imaginario: civilización y culltura del siglo XXI. Editorial Prometeo, Buenos Aires 2006

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noviembre 26, 2015 at 8:29 pm

AÑOS SABÁTICOS y SUPERNORMALES

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LA VIDA COTIDIANA Y LOS PEQUEÑOS MOMENTOS. Sobre los dos volúmenes de Vicente Cociña Año sabático I y II, y los relatos de Gabriel Garvo en Supernormal, dos trabajos excelentes. Ambos relatan momentos ligeros, sin grandes o difíciles problemas, y desde los cuales aparecen pensamientos, también intencionadamente mínimos, cuyo interés estriba en esa levedad aparente, pero llena de sugerencias y significaciones. Micro historias de la vida privada, puede que apuntes al pasar, detenimiento en la subjetividad que vive y piensa lo que vive.

sabaticos supernormales

Uno diría que es el tiempo de fijarnos en aquellas observaciones o visiones que nos pasan absolutamente desapercibidas, pero que el juego psíquico usa (usaba) como material para los sueños, según Freud. Uno diría además que es momento de detenernos a valorar la materia de la vida cotidiana, que fue la materia olvidada de los grandes acontecimientos de la historia.

Son momentos y actos comunes, de relaciones con los otros y otras. Ambos autores narran escenas en la que ellos, como protagonistas, no están jugándose intereses importantes. Vicente Cociña, en sus breves descripciones llenas de simpatía y de un notable y fresquísimo dibujo, tiene solamente pequeños objetivos, cuando los hay: llegar a tiempo, comprar algo, comer, ponerse de acuerdo para algo, cambiarle pañales a su guagua, dibujar. Gabriel Garvo, también con un dibujo bello y liviano, descargado de drama o de expresionismo gráfico, necesita sólo de viajes en metro o en auto, atravesar calles, sobre todo observar, para entrar, por así decirlo, en las aguas de la vida. Incluso contrapone con algo de ironía momentos extraordinarios como un choque de trenes, o incendios que él o sus parientes padecen, pero que no destruyen el suave transcurrir del tiempo cotidiano, como ocurriría lógicamente en otras circunstancias o en otros relatos. Es decir, es el curso del tiempo en esas acciones lo que percibimos de un modo delicioso.

La semejanza y contraposición entre ambos corre, desde luego, totalmente de mi parte. El asomo de lo dramático en los relatos de Garvo evidencia, en mi opinión, su cercanía a una cotidianidad más aspera que la de Cociña, quien en cambio retrata un mundo más o menos estable, en el cual, al mismo tiempo que se queja un poco por la falta de dinero, accede a mejor ubicación en la ciudad. Es una situación de clase y de educación, que le permite contemplar su vida con fino humorismo. Gabriel Garvo en cambio no habla de dinero, sino que en la interpretación de estas escenas de su propia vida y la de otras personas recurre a la imaginación y la esperanza, sin dejar de percibir que la tristeza y el absurdo están constantemente a su lado, le basta mirar por la ventana del metro, o mirar a una persona sentada a su lado en la micro para saberlo.

Hay un punto que me parece difícil de entender, pero que es transversal en muchas de las historietas (y el cine de ficción, y el grafitti) de las dos décadas últimas, la ausencia de crítica, o la ambigüedad que deja la crítica como un sobreentendido. No hay una crítica a la vida cotidiana contemporánea en Santiago de Chile, o de otros lugares. Parece que la tendencia de los relatos autobiográficos en las historietas chilenas está yendo más hacia lo contemplativo, hacia la meditación, que hacia lo político. No sé, por supuesto si es mejor o no, pero en mi punto de vista es un signo de una sociedad civil dispuesta a la indignación y el escándalo, pero no a la autocrítica. La vida cotidina chata y frustradora, que la mayoría de las personas vivimos, no tanto por elección sino por determinaciones sociales, y en la que se impone el “sálvese quien pueda”, no es puesta en cuestión, ni por sus causas ni por sus consecuencias

No quiero decir que Vicente Cociña ni Gabriel Garvo sean de ningún modo indiferentes a esos problemas, sino que ambos, cada cual a su propio modo, parecen decidirse por la salida individual: el bienestar que puede hallarse en el leve transcurrir de lo único que cada uno tiene: el tiempo, la experiencia, el pensamiento, y el talento en el dibujo. Se trata sin duda de actitudes válidas y sensibles. Lo bueno sería abrir el debate de cómo es la vida que vivimos, y que su campo sean las propias historietas.

Cuando leemos narraciones que nos dan bienestar, alegría, pensamiento y contraposiciones, es lo mínimo retribuirlas con buenos comentarios, tratando de captar los elementos que nos cautivan a la vez que tratando de no tocarlos demasiado. Supernormal y los Años sabáticos son trabajos notables.

Written by vichoplaza

noviembre 13, 2015 at 10:57 pm

REPORTE: DIBUJOS QUE HABLAN

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dibujos hablando

Finalmente, el jueves 2 de octubre de 2015 llevamos a la realidad el encuentro Dibujos que hablan, en el Edificio Vime de la Universidad de Santiago. Sin duda fue fundamental el alero institucional y público de la Universidad de Santiago, por medio de Jorge Montealegre, director de nuestro Encuentro, así como el trabajo con la Casa Plop, dirigida por Isabel Molina y Claudio Aguilera. Teníamos dos posibilidades: organizar el programa en base a invitados que aportaran sus visiones, o en base a quienes respondieron a la convocatoria de ponencias, y esta última fue la elección, dado que el tiempo no nos permitía combinar ambas, como habíamos querido. Optamos por una jornada y no dos, que hubiera permitido esa combinación, pero que quizá no hubiera tenido el público suficiente.

Sin pasarnos películas con las expectativas, esas expectativas fueron superadas por una asistencia interesante y por el nivel de las exposiciones.

Aunque la convocatoria era general, las ponencias trataron sobre las historietas y el humor gráfico, los lenguajes tradicionalmente más estudiados, mientras la ilustración, los dibujos animados, el muralismo y otras formas de iconografía narrativa parecieran requerir otro estímulo para su investigación ¿o quienes las estudian se sienten relacionados a otros campos?, es difícil saberlo en este momento. Uno de los objetivos de Dibujos que hablan era saber quiénes se están interesando en estos estudios y desde qué disciplinas y contextos, para asomarnos a un estado de arte de la investigación y la crítica de las narrativas gráficas en Chile, aunque no exclusivamente sobre Chile.

Naturalmente, las limitaciones de difusión, y la falta todavía de una “escena” investigativa y crítica que sea reconocible, influyen en que la respuesta no fuera numerosa, como puede serlo en los estudios del arte visual, el cine o la literatura. Las razones de esta subrogación, como sabemos, son evidentes en algunos aspectos, mientras que otros requerirían ser a su vez investigados. De ahí que se haga un poco innecesario insistir entre nosotros en discursos sobre la importancia social y estética de las historietas, el humor gráfico, los dibujos animados, la ilustración, porque son discursos que ya se han enunciado distintas veces, pero al mismo tiempo es necesario reafirmarlos abordando perspectivas, miradas y problemas contemporáneos, como la memoria, la imaginación, las relaciones con otros contextos, es decir las relaciones históricas de nuestros lenguajes con nuestro mundo. También es necesario profundizar en la característica estética del “gusto por los monos”, como lo llama J. Montealegre. En el aspecto cultural y de circulación, para hoy día las historietas –como lenguaje característico– han salido por diversas razones y presiones de su anterior lugar en la “cultura de masas” hacia otros lugares de la cultura contemporánea, y la misma cultura de masas ha evolucionado de un modo gigantesco, de modo que esa condición actual, sea más difusa o más clara que la anterior, influye sobre las lecturas de las producciones de dicha época anterior. En tanto estas inquietudes han sido consideradas y aludidas en Dibujos que hablan, es que hablamos de un nivel destacable.

El recorte 1960-1979 implicaba querer revisar con nuestras perspectivas una época pródiga en producción, en evoluciones y proyectos culturales, que nacían de ideas y debates propios, una época que termina con una crisis de la “cultura de los monos” relacionada a la producción industrial y a sus modelos narrativos e ideológicos, pero además se trata de la época en que se iniciaron en Chile estudios sistemáticos sobre el tema, algunos de los cuales tuvieron repercusión importante y nos sincronizaron al pensamiento internacional.

Sin pretender etiquetarlas, algunas líneas de trabajo en las exposiciones fueron la de la historia de las historietas y el humor gráfico, como modelo de línea cronológica desde el cual se apunta a relaciones internas y externas; los enfoques desde otras disciplinas (semiología, estética, literatura, sociología del arte); un estudio comparativo con historietas de otros contextos; estudios de autores; estudios de proyectos como el de Quimantú; la revisión crítica sobre la crítica de las historietas tradicionales, en los ejemplos de Dorfman y las historietas de Quimantú.

Muchas gracias a todos.

Written by vichoplaza

noviembre 10, 2015 at 10:02 pm

DIBUJOS QUE HABLAN octubre 2015

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HISTORIETÓLOGOS, ILUSTRALÓLOGAS, TODOS y TODAS INVITADOS el jueves 22 de octubre de 2015 a DIBUJOS QUE HABLAN, Encuentro de crítica y reflexión sobre las narrativas dibujadas, centrada en esta versión en el período 1960-1979. Acá el programa y las indicaciones de cómo llegar al edificio Vime, de la Universidad de Santiago.

Programa Dibujos que Hablan 2015

Programa Dibujos que Hablan 2015

Corresponde a la Covocatoria que comenzó a circular en mayo de 2015. Aunque estaba abierto a todas las formas de las narrativas dibujadas, las ponencias se concentraron en las historietas y la caricatura.

Convocatoria, mayo 2015

Convocatoria, mayo 2015

Written by vichoplaza

septiembre 30, 2015 at 7:40 pm