dibujar y escribir

Notas sobre ilustración, cómics, dibujos animados

Historietas: el estado de las cosas en Chile

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Por Nicolás Pérez de Arce
NicoPerez1.

En los últimos 10 años se ha visto un auge en la publicación de libros de cómics en Chile. Lo que antes eran revistas y libros­álbum, hoy en día son novelas gráficas, ediciones cuidadas con más páginas y variedad en sus formatos. Esto acompaña la idea de que se están editando cómics serios, con temáticas cercanas a la realidad o mayor profundidad en sus reflexiones. Frente a la imposibilidad de los historietistas de ser considerados como grandes artistas por las instituciones del arte como parecía ser en los 80’s, el reconocimiento ha llegado finalmente de la mano del ambiente literario. La novela gráfica es el último de varios intentos hechos por el cómic para saltar el muro que lo deja fuera del arte con mayúsculas.

En kioscos el formato revista ya no existe, al menos en chile, con una distribución prácticamente inexistente (en Argentina se pueden encontrar sin problemas ediciones baratas de libros de Mafalda, Fontanarosa o El Eternauta). Un país donde se lee muy poco (alto impuesto al libro se ha dicho bastante) y donde las editoriales chilenas pagan el mínimo legal a los autores por su trabajo, un 10% por derechos de venta, que muchas veces el único pago que reciben. Es bien sabido que nadie vive de hacer cómics y que las platas están en la publicidad, diseño gráfico, docencia, o sea hay que hacer otra cosa para poder hacer finalmente cómics, disciplina que toma bastante tiempo. Los fondos públicos están cada vez más enfocados en fortalecer las llamadas industrias culturales potenciando así a las editoriales pero dejando de lado al autor a pie pelado.

el huevo Nico Perez2.

La discusión que me ha tocado ver en medios de comunicación y sitios especializados tiene que ver mas que nada con implementar el medio y la producción local, en la profesionalización. Gabriel Rodríguez o Javier Osorio son los paradigmas de este sistema, los ejemplos a seguir. Pero muy rara vez he visto que se hable de la calidad de los trabajos mismos, que se hable en términos de arte y cultura como crítica a los trabajos. Se dicen tonterías como que el latón estaba super bien logrado en historia de un oso, como si ese fuera su valor. En general se da por sentado que todo es genial e innovador, que está todo pasando, pero existe la percepción (no solamente mía, sino que es la de varios colegas) de que se publica harto material liviano, con poco relato, poco crítico, algo bobalicón, tieso y con poco desarrollo de contenidos.

En un país donde se percibe el arte y el consumo de cultura en general como bienes exclusivos de los sectores acomodados, cabe preguntarse que tan popular realmente es el boom del cómic. La señora de la vega probablemente no tiene idea de quien el Alberto Montt, Malaimagen ni Sol Díaz, pero recuerda todavía al Condorito, signo de una época donde si podía manifestarse un personaje realmente popular. Sin embargo, los mismos autores se repiten una y otra vez, como si fuera lo único que vale la pena destacar en las pretensiones de construcción de industria.

Esto por supuesto no es problema del cómic particularmente, es un problema cultural general. Es lo mismo que pasa con la música chilena en las radios (la ley del 20%). Son siempre los mismos nombres; Gepe, Javiera Mena, Francisca Valenzuela, Alex Andwanter, Pedro Piedra, Fernando Milagros, Ases falsos, y el resto son excepciones. Y que pasa con los Vázquez o el rapero Portavoz? Por poner un par de ejemplos supuestamente populares. Hay un Alberto Curapel totalmente ignorado.

O lo que pasa con el llamado nuevo cine chileno. Nos enteramos en los medios hasta del desayuno que le gusta tomar a Nicolás López, Pablo Larraín, Matías Bize o Andrés Wood, pero son prácticamente ignorados Cristián Sánchez (Los deseos concebidos, cautiverio feliz, el zapato chino)o José Luis Sepúlveda (El pejesapo, mano armada), dos autores fundamentales en la construcción de identidad en el cine. (Raúl Ruiz).

[párrafo editado].

NicoPerezHEREDIA-300x436Entonces uno se pregunta para qué tanto bombo y platillo sobre el cómic chileno si una novela gráfica chilena verdaderamente notable no aparece. [menciona Sinaventuras de Jaime Pardo].

Por mucho que se intente implementar la industria del cómic, ES LA PROPIA EXPRESIÓN DE LA GENTE LA QUE DEBE SALIR A LA LUZ EN SUS PROPIOS TÉRMINOS. Y esto no ha entrado realmente en la discusión.

Texto presentado en Monologías, primera sesión, 2 de mayo 2016. Organizado por Felipe Muhr en Casa Plop, Santiago.

PD: editado se consigna entre corchetes [ ].

HUMOR CONTINGENTE Y LUCIDEZ

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Con todo respeto

Con todo respeto

Acá comentarios sobre algunos trabajos y tendencias del humor dibujado político y de opinión, que han estado publicándose y autopublicándose en chile en estos años, sin atribuirles superioridad sobre otros. (Malaimagen, Juanelo, Anotación negativa, Con todo respeto).

La necesidad es un poco saber quiénes somos hoy día, en qué andamos, y qué tan lúcidos estamos. Desde la década 90, o antes, hubo en los opinantes gráficos independientes la actitud de declararse irresponsables por los efectos de sus ocurrencias. En el texto de contraportada del libro Monos Chistosos (2007) Carlos Reyes decía “ya se sabe que el humor otorga impunidad a los bufones de la corte para indigestar a los comensales”. La actitud implicaba ideas provocadoras, respuestas irónicas y la reivindicación de que el humor ataca hacia todos lados desde un plano abierto, y necesita escapar de cualquier “posición” partidaria, lo que constituía una respuesta coherente a su contexto.

Pero para hoy día hay más conciencia de que la irresponsabilidad por lo dicho y lo hecho es más bien el patrimonio indignante del poder y la autoridad. Esto hace cambiar las cosas, aunque no es en ningún caso que ahora los opinantes gráficos tuvieran que “responder” por lo que dicen, sino más bien que al criticar y burlarse del poder, es necesario tratar de ver desde qué tipo de impunidad distinta hablan.

prevencion

Malaimagen (Guillermo Galindo) y Marco Cánepa con su personaje Juanelo, se han ocupado de la corrupción, la farsa y el cinismo, especialmente el de los políticos y los poderosos. Con comicidad y talento, ponen en escena el cara-de-rajismo: “No me interesa la opinión pública sino la privada” dice un personaje de Malaimagen, mientras que Juanelo abre su primera compilación con el capítulo ”Empresas Juanelo, su pérdida es mi ganancia”. El cínico reconoce sus objetivos verdaderos de un modo ingeniosamente descarado, cuyo mérito estaría en ese elemento de honestidad, irritante pero no directamente hipócrita.

También han aparecido entre autopublicaciones y blogs otros autores, con otro tipo de ideas, como EF Kennedy y su historieta Anotación negativa (ver artículo anterior de Nico Pérez) muy potente en su comicidad, que expresa una desesperanza visceral; o Leonel Arregui, que lleva editados dos o tres libros de su serie Con todo respeto, que en este contexto intenta una salida a través de la sensibilidad y la interioridad.

La tendencia a un dibujo anárquico, deficitario, quizás un dibujo que descree del “Dibujo” no es exclusiva de estos autores, ni del humorismo político. Podría decirse que el dibujo, aunque no ha dejado ni mucho menos de ser significante, significa ahora una crítica a las falsas categorías artísticas. Pero aún así hay que darse cuenta cuándo el dibujo es expresivo o significativo, y cuándo queda faltando. Por otro lado, siguiendo la historia de la caricatura nacional, el dibujo va detrás de la palabra, poco a menudo toma la delantera o el dibujante logra expresarse sólo con la imagen.

Malaimagen

Malaimagen

Con todo, Malaimagen electriza a sus personajes con una especie de nervio neurótico, una histeria caricaturizada en la cual no sólo reconocemos la increíble actitud de quienes nos engañan delante de nuestros ojos, sino que reconocemos también nuestra absurda e histérica imagen de engañados. Malaimagen es muy buen caricaturista y ha logrado un estilo inconfundible.

Incluye en sus viñetas a Michelle Bachelet, a quien hace decir, por ejemplo: “este es un gobierno que se la juega por la igualdad, todos igual de mojados”; “el país no es corrupto, sólo los que lo manejamos”, quebrando el resguardo que le dan los caricaturistas centrales-izquierdos. Desahoga también el eufemismo de no ofender a las mujeres. Evelyn Matthei, su ex contendora dice “Bachelet ganó con financiamiento sucio… bueno, también porque yo era una candidata como el pico.” En viñetas recientes, reafirma que no se trata simplemente de explotar el “personaje” de Bachelet sino de criticarla agudamente como representante actual de un poder que no ha cambiado, por eso no hay gran diferencias entre ella y los otros políticos. Esto puede verse cuando les habla a los mapuches. Es notable también el talento con que remata los a veces largos textos de sus personajes con una vuelta sorpresiva y cómica.

Juanelo

Juanelo

Juanelo es una cómica y certera disección del cinismo, dejándolo ver como un problema más profundo que el de los escándalos mediáticos, con la particularidad de que conecta muy bien con niños y adolescentes, o sea con mentalidades todavía no sujetas totalmente a la represión y la hipocresía, cosa que es un mérito, y da para pensar. Una viñeta precisa y genial de Juanelo, entre otras, es la del aviso publicitario del “Condominio Lomas del Sol. Juanelo Propiedades” con un letrero publicitario que pone una advertencia: “Realidad puede diferir groseramente”.

Malaimagen incluye en sus críticas al ciudadano acomodaticio y dispuesto a la corrupción. Están por supuesto los ciudadanos que se preguntan “¿y si lo lógico fuera estafar al fisco y nosotros somos los equivocados que trabajamos?”, pero también aquellos modernos brutos que sacan ventajas de cualquier cosa, con lo cual asoma otro de los problemas profundos, “de cultura”, porque la insensibilidad y el cinismo están en todos los estratos sociales. (Hay que agradecer que malaimagen no achaque a los de abajo el origen de los problemas de la moral y la cultura, como lo hacen los conservadores simplones).

Juanelo logra algo similar por su ubicuidad, tipo Condorito, apareciendo lo mismo como un trabajador, o como un limpia parabrisas en las esquinas, que como megaempresario y político. Aunque hay que decir que en esas ocasiones, cuando Juanelo es por ejemplo un mendigo inescrupuloso, sin dejar de ser divertido da la impresión que a la noche irá a dormir en su departamento, como todas las noches. De cualquier modo, Juanelo exhibe descaradamente su propio cinismo, es su notable mérito.

Juanelo

Juanelo

Sobre la injusticia, Malimagen hace una viñeta donde un preso común pregunta “¿por qué a mí me esposan y a ellos no?, a lo que otro le responde “porque ellos defraudan en millones mientras vóh soi un ratero rasca”. Aquí se trata de un sentido común tradicional, más aún, de un diagnóstico milenario, universal, una realidad que se plantea como algo eterno: la justicia no es igual para el rico que para el pobre. Pero no encuentro viñetas sobre lo que es la conclusión lógica del sujeto corrupto: “en la vida hay que llegar arriba para que la ley esté de tu parte y para que la ley de la selva te favorezca”. Algo parece detenerlo.

Los ciudadanos comunes repetimos la verdad de que la justicia es según quien, pero repetirla a estas alturas es rumiar. Rumiamos milenariamente una verdad que se hace inútil, y que pesa en el hastío milenario como la burla cotidiana. ¿Y el humorista sigue? Habría que hacer también al menos lo que el lápiz puede hacer, de penetrar sobre el tema ya conocido. Criticar por qué no se terminan las aguas estancadas, por qué no se mueve la historia.

malaimagen

malaimagen

Si a todos nos preocupa el tema del cinismo y la corrupción, debe ser –al menos en alguna medida– porque llena las páginas de Latinoamérica. En las viñetas chilenas aparecen los y las periodistas como aquellos que garantizan la presencia de la razón y la ética. Sus preguntas son respondidas por los políticos y megaempresarios con descarado cinismo e indiferencia. La serie “Tolerancia cero” de Malaimagen da cuenta de las diferencias y parcialidades entre periodistas-estrellas, que no son lo mismo. De cualquier modo, hay una identificación del sentido común y la honradez intelectual con los periodistas, que se agregan a las figuras tradicionales del hombre y la mujer de a pie. Esto parece un asunto cultural reflejado en las viñetas.

milicogatePero no aparece la duda de los humoristas sobre los medios de comunicación y sus diferencias. ¿Cuándo se trata de indignación, y cuándo de crueles luchas de poder y manipulaciones de la opinión pública? No aparecen los medios independientes o pequeños distintos que los gigantes poderosos. Es una sola imagen general de periodistas. En chile este problema sigue fuera del debate público masivo, y hay que preguntarse si es por eso que no aparece tampoco en las viñetas de opinión.

Si el blanco predilecto del humorista son los poderosos, siguen intocados los poderosos de la prensa. Hay viñetas contra los dueños de estos medios, personificados como corruptos con sacos de dinero, o de un director editorial que censura al periodista, lo cual es cierto, pero se olvida que en el caso de los Clarín, O Globo, El Mercurio, etc, la cuestión no es reducible sólo a sacos de plata, o a censurar líneas de un artículo.

Lo que quiero decir es que, a partir de los periodistas, igual que de los corruptos, entramos a zonas difíciles, no solucionadas por el sentido común masivo, en las cuales hace falta entrar. Lógico, no pretendo decirle a nadie lo que tiene que hacer.

Anotación negativa

Anotación negativa

Anotación Negativa es un cómic descreído de casi todo, salvo de la repulsa que los tres personajes adolescentes expresan hacia la realidad. El artículo anterior, de Nico Pérez, explica bastante bien por qué este cómic tiene una recepción entusiasta en un grupo de público que ha ido aumentando a un espectro mayor. ¿Hay en él una base moral, o ética, o se trata más bien de una expresión del proceso de derrumbes y carencias de la adolescencia? O sea, pregunto si las ideas de Anotación Negativa son una respuesta pensada contra una sociedad represiva y profundamente hipócrita, que aumenta sus tenazas en las provincias, o si es un asunto de carácter, que sale por necesidad visceral.

Interpretar este cómic como un asunto personal del autor y de un grupo determinado de personas sería una interpretación represiva, “mercurial”, que quiere quebrar sus puntas más agudas para dejar sólo la anécdota y la risotada. Pero de cualquier manera debe haber una mezcla de moral y de visceralidad espontánea. Quizás Anotación Negativa expresa la rebeldía que viene de lo que podría llamarse la lucidez negativa, consistente en cierta incapacidad de mentirse y autoengañarse por demasiado tiempo. Suma su talento para el humor negro, aunque se siente que algo falta a veces en el dibujo.

Con todo respeto "Gaza"

Con todo respeto “Gaza”

Con todo respeto, necesito hablar contigo, no con tu ego” es una propuesta respecto a las personas y su capacidad de darse cuenta de lo que podemos hacer al menos por nosotros mismos para alcanzar integridad moral, y de fondo es optimista.

Distinto a los anteriores, trata de las posibilidades de la vida moderna, por decirlo así. Tiene la obvia contrapartida de estar al borde de una sensibilidad de las clases medias más o menos acomodadas que tienen tiempo, cuyas críticas tienden al aggiornamiento intelectual, entre otras cosas. Pero, en mi opinión, Con todo respeto, que parte desde la crítica, y que tiene ingenio para hacerla, percibe la dificultad de los problemas, percibe que las contradicciones salen a cada momento, y que no es llegar y decir que un problema es como yo quiero que sea: “conectarse a la realidad ¿por usb o por wi-fi?” “Sólo una vida interesante puede vivirse sin Internet –COMPARTIR”.

Su manera de percibir lo siniestro del sistema de la economía social de mercado, está combinada con la preocupación de la interioridad individual. Lo uno queda en determinadas viñetas como la que dice “Aproveche las grandes ofertas en millones de trabajadores. Toda nuestra mano de obra con un 99% de descuento. Encuéntrenos sólo en los peores países del planeta”; mientras que lo interior queda en otras como la que dice “¿qué haremos esta noche, cerebro? –lo mismo que hacemos todos los días, corazón: tratar de conectarse al mundo.” Una viñeta en la que los dos aspectos se unen es la que dice “¿por qué los ricos viven lejos de los pobres? –porque ojos que no ven…”

El dibujo es limitado, pero él mismo parece conciente, y se las arregla para auto-ironizar con la frase “me gusta porque es simple”. “El hombre común y el hombre simple” son muñecos de niño, palotes con una cabeza redonda, cuya gracia es la crítica a los grandes sentidos comunes y los deseos de la sociedad actual, como la de que una pelota no es para jugar sino para ganar. Es una crítica que hace falta, que de tan poco discutida parece elitista, siendo que entra en una de las cuestiones más urgentes de ver.

Como pequeña conclusión, queda claro que los principales temas son los escándalos de corrupción, colusiones y estafas de la elite, de los que estamos bombardeados de información día por día, para bien y para mal, que en los casos de Malaimagen y Juanelo tienen un talento singular y notable, y que ponen en cuestión que el problema está extendido y es profundo. Pero me parece, sin querer convencer a nadie, que en una segunda etapa el tema debería continuarse hacia la crítica que es consecuente y lógica, o sea la crítica al sistema, al poder que incita estos escándalos. Lo que quiero decir es que hace falta la discusión ya legítimamente política.

Malaimagen y Juanelo tienen por consecuencia más receptividad de lectores que Anotación Negativa o Con todo respeto, tan distintos entre sí, que su único parecido en este contexto es que piden un lector o lectora distintos. Unos decididamente descreidos o nihilistas, corrosivos (lo que está muy bien); y otros creyentes en que la naturaleza humana tiene un pequeño compartimiento de luminosidad racional. Si fuéramos un país civilizado, estas líneas de humor tendrían que tener también un circuito de circulación y recepción.

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marzo 23, 2016 at 8:08 pm

Publicado en Fichas de estudio

MONTT ¿POR QUÉ?

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Newton+gravedadEl humor opina sobre nuestra condición humana, sobre nuestra maldades y mentiras. ¿Cómo vamos a reírnos de nuestras bondades, de nuestras nobles integridades sin desenmascararlas como las maldades que también son? Los científicos envidiosos se ríen porque a Newton le cayó una manzana en la cabeza. Es el justo momento en que no hay sorna ni amargura, sino una lucidez penetrante sobre nuestra cómica condición trágica. El humor ilumina. De ahí concluir que Alberto Montt es un hombre brillantemente lúcido. Adán interroga con la mirada a Eva por el corazón grabado en el árbol que dice “Juan y Eva”. Montt agrega a sus penetrantes humanidades otras ocurrencias siempre sorprendentes sobre la cultura, la literatura, las fábulas, el cine, los cómics, las redes sociales, los computer-games, los medios de comunicación. “Ya tienes que ir a dormir, no me hagas usar la fuerza” le dice Darth Vader a su hijo Skywalker porfiado. Montt pone un tema singularísimo: dios y el diablo que se hablan en directo, como en el libro de Job, que viven y hasta duermen juntos, con los cuales derrumba muchas potestades de los sentidos comunes y los autoengaños. “Eres un tonto” le dice uno al otro “ahora se darán cuenta que somos ficciones.” Hay en esta invención una profunda latino-americanidad, que junto a sus ocurrencias sobre la vida moderna justifican su éxito. De cualquier modo, es poco lo que yo puedo agregar a su análisis, sino más bien ponerme acá como abogado del diablo, pues, sabiendo que en una sociedad provinciana y castigadora como la nuestra las excomuniones salen a la carta, no tengo más remedio que hablar lo que me inquieta.

Sorprende entonces, aunque no hace reír, que Montt haya involucrado su nombre y su estilo para una campaña publicitaria oficial, a fines de 2015, que hablaba a los chilenos sobre conceptos de política como si fuéramos niños de diez años, y que nos trata derechamente de imbéciles, de donde se desprende una vez más que ésa es la opinión que el poder tiene de nosotros. Es cierto que Montt no es un humorista político, ni siquiera coyuntural, pero qué duda cabe que es un hombre lúcido, penetrante, y de ahí el problema. Son una serie de spots cuyo nivel intelectual es mucho menor al agudo ingenio que lo ha llevado al reconocimiento internacional como autor. Si en todos sus libros apenas entró en una u otra viñeta a la contingencia –y con gran agudeza– , ahora lo hizo casi de lleno y de un modo que descoloca, ya que es muy notoria la diferencia de lucidez entre su obra y esta campaña. El dinero, seguramente, explica la aceptación del autor, pero el dinero no es el problema sino aceptar la mentalidad que emana de esa campaña. Si se tratara de un producto comercial quizá los publicistas hasta tendrían la perspicacia de aprovechar mejor el ingenio de Montt.

Con esto se define por hechos reales, más que por Deleuze y Guattari, lo que en este y otros apuntes voy a querer decir con las palabras lucidez y realidad. Si lancé una piedra digo que yo participé más de una vez como dibujante de monos animados en cuestionables producciones publicitarias, como la del perro Mac Grauff de Paz Ciudadana. Y aunque fuera como empleado de tercera y décima línea de decisión, a ojos de dios y del diablo la falta es la misma, como bien lo sabe Montt.

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marzo 18, 2016 at 7:39 am

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TALLER DE IDEAS: LOS CÓMICS DESDE ACÁ

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En Casa Plop me invitaron a hacer un taller, y yo les propuse el TALLER DE IDEAS, que esta primera vez propone la idea LOS CÓMICS DESDE ACÁ.
No es un taller para producir directamente páginas o guiones, sino para lo que tenemos en la cabeza justo antes de producirlos.

Agrego. No es un taller específico de guión, o de estudio de formas narrativas. Pero, aparte de los interesados en la crítica  ¿en qué puede ayudar a autores y autoras? Este taller les puede servir para trabajar en los significados subyacentes de sus historias, y en relacionar sus propuestas poéticas con propuestas anteriores y actuales. Para eso la idea es hablar de algunas de esas propuestas, con el énfasis de que somos de “acá”.

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Los miércoles de abril 2016.

Invito a los interesados a ver los detalles en el blog de Casa Plop

http://talleresplopgaleria.blogspot.cl/2016/03/taller-de-ideas-los-comics-desde-aca.html

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marzo 14, 2016 at 10:10 pm

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PRÓLOGO PARA ANOTACIÓN NEGATIVA

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Por NICOLÁS PÉREZ DE ARCE

 

Imágenes desde sus páginas en tumblr.com y facebook

Imágenes desde sus páginas en tumblr.com y facebook

¿Cuál es la relevancia de Anotación Negativa? ¿Por que vale la pena leerlo? Alguien podría argumentar que este cómic es medio degenerado, obsceno, que podría deformar la mente de los jóvenes y que no ayuda a construir modelos ejemplificadores. Y tendría razón. El propio autor reconoce que tiene una mirada nefasta a la realidad chilena, con personajes incorrectos en un mundo provinciano y decadente.

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La razón es sencilla. Hay una mirada del mundo, personal y contingente, a partir de la vida de estudiantes en un liceo de Punta Arenas. Eso nomás. Vamos viendo: ¿dónde más se puede encontrar algo así? Ni en la tele ni en los diarios, ni siquiera en el cine. La gracia del cómic, y tal vez esto lo comparte sólo la literatura, es la cercanía que tiene el autor con sus lectores, que está mediada sólo por la distribución del trabajo. Yo nunca podría haber imaginado que llegaría a ser testigo de una saga de ¡80! números, ambientada en un liceo de Punta Arenas, políticamente incorrecta, con personajes profundamente irresponsables, humor desquiciado e invitados famosos. Siempre he preferido el cómic de autor (dibujado y escrito por) porque creo que tiene mas carácter. Y es que aquí no hay filtros, no hay comités editoriales, grupos de guionistas ni estudios de mercado que adapten la obra a los gustos populares. Y sin embargo es algo que nace del gusto popular, las series de animación ácidas norteamericanas seguramente, que a su vez son hijas del underground del cómic de los 70’s, el cómix con x.

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Hay algo ahí entre toda esa broma absurda, algo que es como asomarse a una ventana. Para un santiaguino como yo es una entrada directa al mundo magallánico “real”, a una de sus realidades al menos. No es la postal de la cueva del milodón o del indio al que hay que besarle el pie, por ejemplo. La televisión no te va a mostrar la realidad adolecente de un grupo de liceanos de región tal como se muestra aquí. Es como diría Jorge Pato Toro: “estos contenidos no los encontrarás en otros lados.” Se intuye por entre las páginas, por entre las viñetas, algo biográfico, algo vivido. Eduardo habla desde su experiencia, bromea con el recuerdo, con los lugares, la gente y sus pequeñas ideas. En 10 o 20 años mas el mundo que retrata Eduardo ya no va a existir, entonces hay también un registro del aquí y ahora, un “documentalismo fantástico” de la realidad.

La gracia del artista es que se salta todas las convenciones, todas las resistencias, para seguir la intuición y hacer lo que realmente se quiere hacer. Eduardo hace cómics de autor, localista, como el cómic independiente que se edita en Estados Unidos o Europa, como si realmente fuéramos un país desarrollado y hubiera espacio para este tipo de lujos expresivos. Pero lo hace aquí y ahora. En un Chile que probablemente no va a saber muy bien qué hacer con esto, porque está pensando en construir cultura con mayúscula, e ignora en el proceso todas las bellas minúsculas que se arremolinan a su alrededor.
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Written by vichoplaza

febrero 11, 2016 at 7:03 pm

LA CIUDAD EN GRAN PLANO GENERAL Y EN DETALLE

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Memorias de un perro bajo la lluvia

Memorias de un perro bajo la lluvia

En numerosos trabajos recientes de la historieta y la ilustración está reapareciendo la ciudad como protagonista de los relatos y de las escenas. Hay una cumbre y un referente importante en Lukas, como sabemos, quien con un dibujo extraordinario hizo de Valparaíso, Viña del Mar, Santiago, y muchos otros lugares de Chile el objeto de su arte, en el cual no dejó de preocuparse por el paisaje rural, aunque a diferencia de la tradición pictórica, siempre aparece la gente y sus ocupaciones, o sea, siempre hay monitos allí. En Lukas, además, la historia y las transformaciones de la ciudad se convirtieron en objetos de investigación, en temas de sus dibujos, adelantándose a la preocupación actual. Con una mirada amorosa, con un verdadero gusto por la urbanidad y la vida cotidiana, Lukas se recreaba y nos recrea en la contemplación de la urbe dibujada. Edificios, plazas, techos, rincones, fachadas de gran estilo o muy sencillas, grandes palacios y viviendas precarias, veredas, tranvías, carrozas, automóviles, micros y “liebres”, oficinas, pasajes y pasillos, llenas de objetos en vistas generales o de primer plano, escaleras, y por supuesto gente, personajes de ocasión o permanentes que circulan y la habitan, todo hecho con trazos sueltos que admiran por su precisión y por la perfecta proporción las partes. Por supuesto no era el único dibujante que se interesó en dibujar la ciudad en la época de los 60 y 70, y que captó su vida, pero sí uno de los más notables en esta línea.

sorprendente Lukas

sorprendente Lukas

Por supuesto, Lukas no era el único dibujante que se interesó en dibujar la ciudad en la época de los 60 y 70, y que captó su vida, pero sí uno de los más notables en esta línea, dejando de lado en estos trabajos su opinión política.

Pero la contraposición política también ha sido influyente. La figura popular del pililo aparecía en los periódicos de Juan Rafael Allende, de fines del ochocientos y comienzos del siglo 20, aunque al parecer el suburbio o el cité hacinado no eran esbozados todavía, salvo por los grabadores de la Lira Popular. Luego, como sabemos, desaparece esa prensa primitiva, y se va instalando la prensa profesional, de lógica industrial, que es ya la cultura de masas, y que cambia la caricatura, la normaliza en los estilos propios del siglo XX. Es difícil decir si en este proceso toda la critica anti-oligárquica desaparece de los dibujos en chile, pero hay una regulación, por decirlo así. La sátira de Von Pilsener es más bien sobre las costumbres y las torpezas de las eternas excavaciones y trabajos mal organizados que hacen de la circulación por las calles toda una aventura. Pepo representará el rancho de Condorito, el suburbio, es cierto, pero durante el siglo xx es frecunete que el contorno sencillo de

edificios en contorno, idea de ciudad

edificios en contorno, idea de ciudad – cuadro 4

grandes edificios en la vereda del frente, dibujado como signo más que como dibujo, sea la idea de ciudad. A fines de los 60, para los dibujantes de La Chiva, entre otros, el barrio pobre, la favela, la villa, la pobla, es una con sus habitantes. Hay que notar que incluso en una historieta tradicional para niños, del año 65 o 66, Pepehuinca hacía que Miss Margaret, la secretaria del detective Florián González, intentando recuperar el auto de su jefe que dos “suburbianos” le habían robado, atravesara en dos cuadros una población pobre, con calles de tierra, con adultos sin trabajo y niños semidesnudos, que anunciaban ya esa preocupación vertida después en el barrio Lo Chamullo. Añadir aquí que en el Encuentro Dibujos que Hablan Hernán Marinkovic Plaza aportó una excelente visión del tema en su ponencia “La ciudad de los 60-70 en el cómic chileno. Representación y tensión social”.

Pepehuinca en Rakatán, el suburbio, la pobla

Pepehuinca en Rakatán, el suburbio, la pobla

Sin el genio de Lukas para el dibujo urbano, pero de igual a igual o mejores en el humor y el ingenio, estos dibujantes de las izquierdas y la revolución reinstalaron otra ciudad también verdadera, y también histórica, la ciudad crítica.

En el llamado nuevo cómic de los 80, Checho López habita una ciudad todavía pintoresca pero desventurada y sucia, sin grandes planos generales ni complacencia, el dibujo trata de ser, y el humor aunque hilarante va tirando para amargo. Algo ha cambiado. Después, en los trabajos de Christiano y Asterisko, es el Lo Chamullo devastado, sin expectativa, en su dureza existencial, un escenario imposible de celebrar, imposible para lo pintoresco. El dibujo se ha fracturado, pero tampoco podría ya ser el de la tradición anterior. Dibujar el campamento o el barrio estigmatizado por la derecha ¿va a ser fácil? Las casas ya no de adobe o paja sino de planchas y cartones, o las casas sociales, ¿cómo dibujarlas? No creo que esté resuelta esa pregunta, pero en la práctica, el dibujo siempre necesita algo como sacarse de encima el estilo y buscar adecuarse, pues no hay referente culto, como en Lukas, o popular del humorismo gráfico, como en La Chiva.

el viudo

el viudo

Más recientemente, historietas como las de Heredia detective colocan al barrio chino del barrio Estación Mapocho como protagonista, de acuerdo a las novelas de Ramón Díaz, y se ven allí tal vez las grandes tendencias mencionadas, una de recreación pintoresca, casi turística, como paradójicamente ha venido a convertirse ese sector santiaguino entre los admiradores de Heredia, y otra más dolorosa y difícil, como también es. Una con línea limpia y suave, sin mancillas, con perfectos encuentros de horizontales y verticales, otra con esas roturas de pulso y de los trazos, con el olor y la popularidad que la realidad refrenda. Posteriormente, en la nueva tendencia de cómics como El viudo o La senda del errante, entre otros, que mezclan la ficción heroica de ascendencia estadounidense con el tema y la historia nacional, el entorno arquitectónico, las calles, la noche, los suburbios y los palacios van instalando su presencia buscando una fidelidad documental y también anímica.

PORTADAS-1024x819Pude hojear a la vez dos libros recientes, muy bien editados por Letra Capital: Alameda de ida y vuelta de Vicente Cociña, y la historieta Memorias de un perro escritas por su propia pata, de Gonzalo Marín y Adrián Gouet, basada en la novela de Juan Rafael allende (1893). Ambos ponen la atención en el dibujo de conjunto, la gran vista general de la ciudad.

El virtuoso y cálido dibujo de Vicente Cociña es como una guía del viajero, refresco de los habitantes que ya no vemos el paisaje, o que no lo hemos visto nunca. Recuerdo la intuición de que el dibujo es un modo de conocer, de saber, el único modo real de saber cómo es el mundo, al menos para quien dibuja. Como lo dice John Berger “Para el artista dibujar es descubrir. Es el acto mismo de dibujar lo que fuerza al artista a mirar el objeto que tiene delante, a diseccionarlo y volverlo a unir en su imaginación, o, si dibuja de memoria, lo que lo fuerza a ahondar en ella“.

la Alameda de Vicente Cociña

la Alameda de Vicente Cociña

Como receptor popular (o medio-popular y medio-cuto) me recreo admirado en la reproducción del mundo, en el detallismo y cuidado de cada elemento y cada trazo, en las relaciones entre proporciones, en la cantidad de trabajo de esas largas y continuas panorámicas de la vereda norte y la vereda sur, sin cargas de densidad o problema. Por su parte, los receptores cultos y académicos se interesan a su vez en este proyecto, logro importante y meritorio del autor, llegar a unos y otros. Quizá estos últimos se interesen en la mirada intelectual, porque esta panorámica continua hace que se cancele el encuadre , o sea el interés interesado o la opinión, y así el autor registra las cosas, lo pobre y lo rico, la buena y la mala arquitectura, lo pujante y lo abandonado, cosas que tiene la principal arteria capitalina, lo moderno y lo antiguo, lo contingente de eternos trabajos y excavaciones y lo monumental e inamovible, dando una mirada democrática que necesitamos y deseamos. Sobre todo el dibujo, que aliviana las implicaciones.

memorias de un perro 14-2En “Memorias de un perro” por su parte, con dibujos de Adrián Gouet, el Santiago de la última década del siglo 18 reaparece lleno de opinión e indudable intención, lleno de una atmósfera existencial popular y dura, entrañable pero también violenta e irracional. Todos, incluidos los de arriba y los del medio, son bastos y brutales, mientras la lucidez y la bondad quedan marginadas a la misantropía. Estos aspectos desde luego vienen de la novela original de Allende, y uno de los méritos es que en efecto las viñetas nos hacen vivir y mirar la ciudad de 1890, porque la recreación de la época, con sus referencias visuales y culturales es notable. Desde luego, este mérito se debe a todo un trabajo de documentación e investigación de la literatura y particularmente de la fotografía, tal como lo dicen los editores en su página web, pero el estilo de dibujo juega un rol importante

Se trata por una parte de las calles, casas y veredas, de las perspectivas pobladas por los transeúntes, del adobe, la paja, el ladrillo, de las construcciones de un piso en lo que hoy es el pleno centro, o los edificios de tres o cuatro pisos, con sus toldos, con el sol y la lluvia. El primer cuadro es una gran vista general de la Alameda, desde la calle Morandé hacia el sur-oriente, que más allá de los edificios y espacios reconocibles, incita la imaginación sobre el tiempo pasado, esa época viva y terrible de entre siglos, donde se ubica la novela. El segundo cuadro son ranchos de los suburbios, donde vive Rompecadenas el protagonista. En mi opinión, un trabajo notable que no vale la pena describir, sino que hay que verlo y leerlo. Bellísima por ejemplo la secuencia de la lluvia y el recorrido nocturno por el centro, desde Santa Rosa al Mercado.

Pero por otra parte también están los personajes con los que Rompecadenas va pasando sus andanzas, en busca de vivir libre y tranquilo, pero con buena conciencia, y de no merecer el hambre y las golpizas por eso.

En los dibujos originales con los que de Juan Rafael Allende ilustró su novela –excelentes dibujos– no aparece el entorno de la ciudad, siempre mencionada en el texto, sino especialmente los personajes, sus siluetas, sus estampas, que Gouet ha aprovechado bien. Pero hay además una vena caricaturesca del propio Gouet, que parece catalizar varias épocas y estilos de la misma tradición de la caricatura, partiendo por los mismos dibujos de Allende, y la caricatura de esa época, los de Moustache y hasta los estilos posteriores de Coke o Alhué, entre tantos otros. Comentar que Gouet deja en sus figuras muchos trazos interrumpidos, mucho trabajo para el ojo, no se entiende bien si por decisión o por indecisión, pero el conjunto se hace consistente. Cuerpos flacos y huesudos, o cuerpos redondos y abundantes, barrigas y chascas, sombreros de copa y efectos del alcoholismo, hombres, niños, mujeres y animales. Son notables, por ejemplo, las figuras, los rostros, los detalles y los gestos de los pordioseros del Mapocho.memorias de un perro 14-1

Written by vichoplaza

diciembre 9, 2015 at 9:54 pm

CONCURSO DE ILUSTRACIÓN MALA MEMORIA II. UN COMENTARIO SOBRE ESTILOS

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Me refiero a las ilustraciones seleccionadas a la fecha de escribir esta nota, que pueden verse en http://malamemoria.cl/#

Página web concurso Mala Memoria

Página web concurso Mala Memoria

ESTILO es un hecho global dentro del cual está la técnica particular. El estilo no es la técnica individual o grupal. Tampoco es “la forma en que está hecha la forma”, puesto que esa definición nos obliga a varias salvedades. Estilo –aquí arriesgo una aproximación personal que atañe a lo contemporáneo y cercano– es una manera de pensar en un lenguaje del arte, y una manera de hablar en ese lenguaje con otros, es decir con los receptores. De esa asociación al dialecto (guardando por supuesto preauciones necesarias),  puede entenderse que sea un hecho social y no exclusivamente individual. Se lo minimiza, al menos en chile, en relación a la importancia atribuida a los contenidos, porque en un mundo de prioridades, urgencias y poco tiempo, importa más la lectura coyuntural, política, o una lectura del contexto que explica los contenidos o significados, puesto que es más difícil e inasible hablar y decidir sobre la sensibilidad y el pensamiento visual, en la medida que su fondo en último término no es verbalizable. Quizá también porque se nos enseña a presuponer que allí no hay política.

fusilamiento

fusilamiento

Pero es lógico y consecuente que en una convocatoria como esta, hecha por el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, y centrada en el problema de la memoria sobre hechos tan dolorosos y de  consecuencias morales tan devastadoras sobre todos nosotros, la atención esté puesta en los contenidos, y que probablemente los jóvenes artistas hayan centrado su preocupación en manejar símbolos y signos claros. Por ejemplo, en la noticia del diario electrónico U. De Chile, sobre este concurso, han escogido la ilustración “Fusilamiento” de Camilo Chicahuale, excelente dibujo en el cual un civil-futbolista está arrodillado y rendido bajo los tres palos del arco, con el número 73 en la espalda, como a punto de ser ejecutado por la espalda, mientras unas manchas sugieren a sus compañeros de prisión. No queda duda de la referencia al Estadio nacional de chile como campo de concentración y tortura. También en relación a los contenidos hay dos ilustraciones muy claras ante las cuales no queda más que el silencio: “Para que nunca más vuelvan las ratas asesinas” de Magdalena Hurtado, y “Enfermedad Crónica Nacional” de Pablo Mozó, sobre un hecho horrible y desgarrador, irrepresentable, sobre el cual cabe seguir demandando el castigo a quienes han sido capaces de tales crueldades.

En este sentido los trabajos seleccionados son realmente meritorios. La variación principal entre ellos parece estar en el trabajo de conceptualización y comunicación, si se quiere en la manera en que se ha metaforizado un contenido, o la idea gráfica que lo comunica, y es previsible que sobre dichos aspectos los jurados concentren su difícil decisión. En cierto modo, aunque no absolutamente, se trata de variaciones de estilo.

El trabajo conceptual de la ilustración a veces tiende al de la pintura, donde más que comunicar un mensaje verbalizable, la imagen quiere comunicar una atmósfera material en la cual se hallan los sentidos y significaciones. Entre otros: “En memoria de Marta Ugarte” de Mariana Arellano, “Donde están” de Sergio Fierro, “Bala loca silenciosa” de Giovanni Contreras.

Otras veces, la ilustración se relaciona más con la estrategia comunicativa del diseño, es decir, articula elementos y signos visuales (llamas, vegetación, calaveras, etc.) que el observador va descodificando, y que tienen sentidos más unívocos que las de la pintura. “Nostalgia en Lonquén” de María Adasme, “11:52” de Sebastián Cifuentes, “7.10.73” de Consuelo Astorga, “Doble combustión” de Antonia Meyer, “Por mis hijos” de Francisca Luco, son ejemplos de esta línea.

bim bam bum bang bang bang

bim bam bum ban bang bang

Desde luego, hay trabajos intermedios, entre otros “Miedo al vacío (horror vacui)” de Sebastián Maureira, imagen en negros de tinta y grises de lápiz, con significaciones en dos polos evidentes, es decir, militares que irrumpen violentamente en la casa de una familia. Los detalles del niño que dibuja caras tristes y nocturnas, la cruz en la pared de la casa, la imagen en el televisor, los dibujos en la puerta, son inequívocos en construir esa polaridad y la violencia horrible de los militares. “Bim bam bum, Bang bang Bang” de Felipe Gaytán, nos trae una recreación de la ilustración de historietas o cuentos de décadas anteriores, donde se nota que el gusto de representar se impone un poco a la presión por mostrar la violencia, más bien la sugiere. También aquí los militares irrumpen (Bang bang Bang) pero ocupan sólo el borde derecho de un espacio que todavía conserva su último aliento de bohemia y tolerancia, con lo cual ilustra, precisamente, una época histórica en el momento que empieza a ser fracturada por otra. “400 cuerpos al mar” de María Valdivia también es dual entre una representación viva y alegre, en la tradición de la ilustración para niños, y una situación siniestra.

“El mar no quiso a Marta Ugarte” de Dominga del Campo, probablemente influida por una figuración conceptualista, es decir, relacionada con otra lógica comunicativa, con otra manera de pensar, pero que exige un observador al tanto.

allanamiento

allanamiento

“Allanamiento” de Rodrigo Contreras, parece ser el único trabajo donde no hay estrategia comunicativa sino descripción directa y espontánea, documental en el sentido que desarrolla la teórica argentina Azul Blaseotto, donde el hombre que está siendo tomando del pelo por un militar nos duele con el dolor del testimonio vivo, y nos hace identificarnos físicamente con él. Puede notarse, en relación a los otros trabajos, que Rodrigo Contreras no tiene (o tal vez no quiere mostrar) una formación académica o de taller del dibujo, la pintura o la comunicación gráfica, sino que por sus características viene más directamente del arte popular, en este caso un estado adolescente de la figuración, que no trabaja en base a composición de los elementos visuales, centro de interés, etc., ni tampoco en codificaciones, sino en la representación directa de una escena testimonial. Lo que se ve en este caso, entonces, es una aparente ausencia de estilo, como lo hallamos en el resto, pero que por semejanza y cultura se asocia al arte popular.

La idea del estilo parece ser sólo entendida entre nosotros como lo formal de una obra plástica. “El formalismo es un peligro” decía Margarita Schultz en sus clases de la Facultad de Artes de la U. De Chile. Es decir, hay un prejuicio e incluso una advertencia, pese a lo cual el hecho del estilo está siempre actuando, porque no puede ser de otro modo. ¿Por qué es importante discutir sobre el estilo?

Porque en los últimos años ya es reconocible cierta homogeneización de una “manera” dominante en la nueva ilustración chilena, representada por los casos de éxito e influencia de Alberto Montt, Paloma Valdivia, Francisco Olea, entre otras y otros, que por cierto han colaborado al auge de la ilustración en chile. Debe decirse que se trata de un estilo internacional, que al menos acá se recibe desde España.

Los estilos, o si se quiere los modos de pensar y representarnos visualmente, conviven y compiten siempre por establecerse, es decir, por hacerse reconocibles y ser aceptados como elementos de cultura. Lo importante es que en estos jóvenes ilustradores se encuentran ciertas tendencias distintas, no radicalmente nuevas pero potenciales de otras maneras de pensar la imagen ilustrada, importante porque debe entenderse la variedad del pensamiento visual. Espero en otro momento ser capaz de describir este que aquí llamo el estilo dominante hoy en la ilustración chilena.

Disculpas necesarias si no pude mencionar todos los trabajos y autores-as seleccionados.

Written by vichoplaza

diciembre 6, 2015 at 9:26 am

Publicado en ILUSTRACIÓN