dibujar y escribir

Notas sobre ilustración, cómics, dibujos animados

¿Qué diría usted? ¿Vender o vender?

leave a comment »

La recién organizada Feria del cómic de Plaza Brasil 2012 fue una excelente reunión de las tendencias actuales de las historietas y los fanzines del género en Chile, –o en Santiago si se quiere. Nuestro aprecio para Sabina Gálvez, brillante gestora cultural, y Directora además del proyecto bibliotecario de Puente Alto, y a su equipo, cuyo trabajo se nota en los detalles. Respeto y profesionalidad, que los expositores invitados se esfuerzan en corresponder. Sólo sentimos la ausencia de Jorge Pato Toro, quien puso tanta energía y creatividad en las versiones anteriores.
Aquí en realidad no escribo una nota sobre la Feria, sino una reflexión a partir de ella, animado por la energía que se genera en ocasiones como estas.

Foto de la Feria en Facebook.

Foto de la Feria en su sitio de Facebook.

La Plaza Brasil, en el centro de Santiago, bulle de actividad y de gente que circula con ánimo de ver cosas nuevas, raras, con ánimo de encontrar la distracción tan necesaria, una pausa, y hasta con ánimo de encontrar objetos o libros. Es un ambiente popular y espectacular, lleno literalmente de vida. Hace años de años se ha venido generando toda esta verdadera movida cultural, y otros mejor que yo pueden contarnos su proceso y su historia. En ese sentido, nosotros, historietistas reunidos en una feria, (proyecto de Sabina Gálvez, apoyada por fondos públicos), con espectáculos musicales acompañantes, somos tan invasores como aportadores a esta Plaza Brasil, que no creamos nosotros en cuanto dibujantes, ni la Municipalidad, ni la Historia, sino nosotros como gente, pueblo que va allí por años.
Pero la actividad comercial en la misma Plaza es tan grande, que pasarse allí dos días completos por momentos nos resultaba agobiante, a mí y a algún otro nos faltaba el aire, porque todo estaba literalmente lleno de cosas que se vendían, y de gente que las vendíamos.
Me dirán que soy un pesimista, pero no es pesimismo, lo que pasa es que no se puede dejar de ver que quienes venden son más que quienes van a ver, y evidentemente más que los que compran algo. No darse cuenta es imposible para un ser normal, no ver lo que hay implicado es otra cosa. No se trata de pesimismo sino de simple sentido común del cual todos estamos dotados. Digo que este abigarramiento de comercio informal es la “cultura del comercio a como dé lugar”, a la que nos han llevado los dueños del mundo. Cultura que consume a la otra cultura, la de hacer nuestra vida, de hacer lo que uno necesita hacer, no exclusivamente la de conseguir plata. La cultura de la venta formal o informal hace que el sentido de las cosas se juegue en el vender o no vender. Encubre la cesantía, la precariedad, pero es más honda, creo yo, su raíz dura.
Aunque todavía la juventud y las ansias de vivir parecen encontrar un pretexto en extender un paño en el suelo para vender alguna artesanía, alguna cosa para comer, alguna canción, algún cómic, más cierto parece lo inverso: no se trata de una actividad alternativa, porque no hay alternativa. Habría que saberlo, pero no soy sociólogo, bien se nota. Los sociólogos parecen estar dedicados a hacer mediciones porcentuales, estadísticas que se pagan bien.
Para algunos no hay problemas de verdad en todo esto, al contrario, es una conjugación de economía y cultura, o sea una situación sana. Para otros es lo mejor que puede darse, porque no hay intermediarios, y la retribución y retroalimentación es directa. Pura ganancia.

Pero diré que para algunos como yo, más que problema la situación es una sentencia, porque en la competencia por la venta, sabiendo que seré desplumado a la primera, yo prefiero no entrar al ruedo de nuevo. No entrar de nuevo, ahora que me doy cuenta, porque como nadie puede evitarlo, estuve allí en pleno casi toda mi vida. Prefiero vivir estrechamente, algo que puede hacerse peor más adelante, y no hallando el modo de evitarlo. Pero a pesar de eso no pude evitar el deseo y la necesidad de vender. La presión viene de todas partes. Ése es el asunto. Estar allí, en un stand formal o informal con tus libros, tus fanzines y tus objetos, te coloca en la situación de aceptar que no hay salida por lo pronto, que las cosas se miden según vendes o no, según compras o no, que la venta es la medida de todas las cosas. ¿Qué diría Leonardo, qué diría Bruneleschi? ¿Qué diría Poe, qué diría Benjamin?

En estas circunstancias pierde sentido pensar en qué hacemos y cómo hacemos lo que hacemos, o sea pensar nuestro medio y su lenguaje. Tratamos de hacerlo pero no logramos organizar una actividad crítica vital, y seguimos a años de otros mercados ¡paradójico!

Ese es el segundo punto, y el que más me interesa: allí en las ferias uno se presiona, sólo tiene sentido pensar en lo que estamos haciendo para vender. Esto adquiere como sabemos rango de verdad, de realidad. El problema, para quienes están convencidos, es lo caro que resulta contratar estudios de mercado.
Diré que uno trata de hacer algo, mostrando por ejemplo entre los libros otros libros u objetos que no se venden, que sólo se exhiben, que atraen quizá porque son bonitos y originales, eso nomás. O sea que al menos algunos respondemos con romanticismo, pero “no sirve”, y sabemos que no sirve. Hay gente que odia estos “gestos”. Para exhibir están las galerías, grandísmimo hipócrita, dirán,  y el recorrido es el mismo, en otro nivel.
Yo no creo que la civilización ¡OH, la civilización!, encuentre su vértice en el billete, el más aplastante de los significantes, decía Lacan. O en el poder, el sexo y el dinero, como dicen en el Movimiento Humanista. Pero la porfía es cosa de uno no más, porque la realidad existe, es fascista, y te muele a palos, dice Feinmann en Filosofía aquí y ahora.

O sea ¿estoy pensando, diría el Divino Anticristo,  que se trata de las relaciones con el poder? Gente que dice que a este país le hace falta remecerlo, sacarle la hipocresía, etcétera, mientras gozan de un muy buen pasar con la publicidad, y ya no hacen otra cosa. Gente que nunca pasó hambre y que entra a dominar el mundillo del arte con “Para no morirse de hambre en el arte”, y va a las poblaciones. Pero lo que los hace entrar en la Historia es que son capaces de contactos exitosos con Soprole y la FACH, en tiempos de Pinochet, nada menos. Porque, ¿qué mérito hay en persuadir a las personas pobres que participen en la acción del CADA si la acción que les piden es que reciban bolsas de leche de Soprole en el escenario de sus casas? ¿No acusan por lo mismo, gravemente y con razón, a quienes se dedican a otro tipo de actividades y van a Pedro Aguirre Cerda a ofrecer bolsas con mercadería?
Al fin señores leyentes, que me habéis tenío paciencia, que en esto o en aquello digo no hay aquí nada nuevo, y toos lo sabimos bien. Aquí, o en una librería, se trata de los contantes y sonantes, pero en otro nivel de esto mismo, y a medida que se va subiendo, se trata de la venta del símbolo, de la personalidad, de la lectura histórica, del anti-anti discurso, del genio que dicta su regla a la cultura. Por eso a ellos les hace falta la crítica, de esa que se convierte en metalenguaje de élites. Yo sospecho que hay necesidad de ello para que lo de arriba domine a lo de abajo, por eso funciona, –aunque para sospechar ya sabemos quienes están. Yo no quiero esa crítica para lo nuestro. Ellos nunca nos darán sitio, tenemos que ganarlo nosotros. Pero si no le vemos sentido, si no encontramos nuestro propio debate serio, perdidos en la urgencia de sobrevivir, no tendremos cómo.

Aguántenme si lo último, o todo acaso, no fue lo claro que tendría que ser. Uno no puede verbalizar bien y a la primera lo que, según lo poco que conozco, no está verbalizado en ninguna parte todavía.

Anuncios

Written by vichoplaza

diciembre 4, 2012 a 5:49 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: